¿CÓMO CREAR UN CONTEXTO PREVIO DE
APRENDIZAJE EN PERSONAS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA PARA MEJORAR LA
CONDUCTA?
Manuel Ojea
Necesidad observada:
Fer, un alumno con TEA que, cuando participaba en un trabajo de grupo en clase
de Historia de 3º de ESO, se sintió perdido sobre las cuestiones de contenido que
debía realizar dentro del grupo, tanto en relación con la parte conceptual que
le correspondía, como con la forma de actuar con sus compañeros y compañeras de
grupo, comenzó a moverse con inquietud que iba creciendo en intensidad, a murmurar
en voz baja hacia sí mismo, finalmente, se levantaba y sentaba constantemente, que
no son comportamientos estereotipados, hasta que el docente le reprendió por
ello y le apartó del grupo temporalmente. El docente actúa en
función del modelo de refuerzo A-B; en este artículo, por el contrario, se
propone un cambio de conducta mediante el aprendizaje en contextos previamente preparados:
Contexto1:
Sobre el mismo trabajo anterior de la materia conceptual de Historia, se forma
un grupo de trabajo, cuyas partes están previamente y altamente estructuradas en
relación con lo que debe hacer cada estudiante dentro del grupo. Fer conoce
perfectamente su parte conceptual, la cual ha sido asignada intencionalmente
con el fin de que su parte trabajada sea correcta. Además, Fer tiene a su lado
una compañera (alumna tutora), la cual le ayuda inmediatamente en caso que se
pierda sobre la relación sobre el contexto a nivel de colaboración formal o estructural
con su grupo. Cada estudiante realiza su parte en colaboración con el resto del
grupo y el trabajo finaliza con éxito.
Contexto2:
El mismo proceso se repite en un nuevo contexto, referido a otra categoría
conceptual de la misma asignatura o en relación a otra materia. Nuevamente todo
está controlado para que el éxito de la tarea se convierta en un éxito para Fer.
El proceso debe repetirse
cuantas veces sea necesario, cuanto mayor sea la variedad de contextos, mejor
se facilita su generalización.
El Refuerzo
obtenido por el propio éxito percibido y vivido en la acción de ambos contextos1,2
se convierte en el elemento reforzante intrínseco que fortalece la motivación activa
sobre el aprendizaje y, en consecuencia, facilita la mejora de la conducta
durante el transcurso del tiempo del trabajo en grupo, medida en función de los
parámetros de las necesidades iniciales.
Ahora, ya es posible, volver
al ensayo real en el contexto original:
Contexto inicial:
se repite el proceso de trabajo en el grupo de estudiantes en la misma clase de
Historia nuevamente y podrán observarse los cambios de actitud comportamental
del alumno. No hace falta reforzar externamente la acción, el refuerzo vivencial
y percibido del éxito es el elemento más eficaz de reforzamiento por genera el nexo
entre la tarea y sus relaciones en el contexto de participación.